David Copperfield

David Copperfield

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Cuando terminamos de cenar, subimos al piso de arriba, donde todo fue exactamente igual que el día anterior. Agnes colocó los vasos y las licoreras en el mismo rincón, y el señor Wickfield se sentó a beber su oporto, y en una buena cantidad. Agnes tocó el piano para él, se sentó a su lado, hizo los deberes y nos dio conversación, además de jugar varias partidas de dominó conmigo. A su debido tiempo, preparó el té; y, después, cuando bajé mis libros, los hojeó y me explicó lo que ya había aprendido (que era mucho, a pesar de que ella aseguraba lo contrario), así como el mejor modo de comprenderlos y memorizarlos. Todavía la veo, tímida, ordenada, tranquila; y oigo su dulce y hermosa voz mientras escribo estas palabras. Y empiezo a sentir la influencia beneficiosa que más tarde ejercería sobre mí. Estoy enamorado de la pequeña Emily, no de Agnes (lo que siento por ella es algo muy diferente) pero tengo la sensación de que la bondad, la paz y la verdad están dondequiera que ella se encuentre; y de que la suave luz de aquellas vidrieras que admiré en una iglesia hace tanto tiempo se derrama siempre sobre ella, y sobre mí cuando estoy a su lado, así como en todo lo que la rodea.

Cuando llegó la hora de que Agnes se retirara a su dormitorio y ésta nos dejó, le di la mano al señor Wickfield, dispuesto también a darle las buenas noches. Pero él me detuvo.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker