David Copperfield
David Copperfield –Querida –sugirió el señor Micawber–, si quieres explicar a Copperfield nuestra situación actual, que sin duda le gustará conocer, yo iré, mientras tanto, a echar una ojeada al periódico por si surge algo en los anuncios.
–Pensé que estarÃan ustedes en Plymouth –dije a la señora Micawber, cuando su marido se marchó.
–Mi querido señor Copperfield –respondió ella–, fuimos a Plymouth.
–Para encontrar un buen empleo –insinué.