David Copperfield
David Copperfield ¿Por qué regalo en secreto doce nueces de Brasil a la señorita Shepherd? Me gustaría saberlo. No son un símbolo de amor, es difícil hacer con ellas un bonito paquete, son casi imposibles de cascar, incluso en los quicios de las puertas, y son muy aceitosas una vez abiertas; sin embargo, me parecen muy apropiadas para la señorita Shepherd. También le obsequio galletas poco crujientes y de mala calidad, e innumerables naranjas. En una ocasión, le doy un beso en el guardarropa. ¡Qué momento de éxtasis! Y es fácil imaginar mi angustia y mi indignación al día siguiente, cuando me entero de que a la señorita Shepherd le han puesto un enderezador en los pies ¡por torcerlos hacia dentro!