David Copperfield

David Copperfield

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Después de hacerle una reverencia en señal de agradecimiento, le respondí que mi tía me había hablado de esa posibilidad, y que creía que me agradaría mucho; que la idea me parecía muy atractiva, y que había aceptado en seguida su propuesta; que no podía estar completamente seguro hasta no saber mejor en qué consistiría mi trabajo; y que, aunque no fuese más que una formalidad, esperaba tener la oportunidad de probar si me gustaba, antes de comprometerme de un modo irrevocable.

–¡Oh! ¡Sin duda! ¡Sin duda! –exclamó el señor Spenlow–. En este despacho tenemos la costumbre de ofrecer un mes… un mes de prueba. Personalmente, preferiría que fueran dos meses, tres meses o un tiempo indefinido, pero tengo un socio, el señor Jorkins.

–Y el precio de mi formación, señor –inquirí–, ¿serán mil libras?

–En efecto, mil libras, pólizas incluidas –respondió el señor Spenlow–. Como ya he dicho a la señorita Trotwood, no actúo movido por el interés; no creo que haya muchos hombres menos apegados que yo al dinero; pero el señor Jorkins tiene sus ideas al respecto y yo debo respetarlas. A decir verdad, el señor Jorkins piensa que mil libras es demasiado poco.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker