Grandes Esperanzas

Grandes Esperanzas

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

— Te he dicho que no quiero ningún regalo, Joe — interrumpí.

— Pues bien — dijo Joe —. Si yo estuviese en tu lugar, Pip, tampoco pensaría en regalarle nada. Desde luego, no lo haría. ¿De qué sirve una cadena para la puerta, si la pobre señora no se acuesta nunca? Tampoco me parecen convenientes los tornillos, ni el tenedor para las tostadas. Por otra parte…

— Mi querido Joe — exclamé desesperado y agarrándome a su chaqueta —. No sigas. Te repito que jamás tuve la intención de hacer un regalo a la señorita Havisham.

— No, Pip — contestó satisfecho, como si hubiese logrado convencerme —. Te digo que tienes razón. —Así es, Joe. —Lo único que quería decirte es que, como ahora no tenemos mucho trabajo, podrías darme un permiso de medio día, mañana mismo, y así iría a la ciudad a visitar a la señorita Est… Havisham.

— Me parece — dijo Joe con gravedad — que el nombre de esta señorita no es Esthavisham, a no ser que se haya vuelto a bautizar.

— Ya lo sé, ya lo sé. Me he equivocado. Y ¿qué te parece, Joe?


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker