Historia de dos ciudades
Historia de dos ciudades El brillante círculo interior de la corte se había dispersado para no ser el blanco de un huracán de balas patrióticas. Nunca había sido un círculo muy útil: en él se unían la arrogancia de Satanás y las pasiones de Sardanápalo[28] a la ceguera del topo, pero ahora había desaparecido. Toda la corte se había dado a la fuga, desde el círculo íntimo que era su centro hasta la intriga, la corrupción y la hipocresía que atestaban sus límites; el rey había huido, había sido preso y sitiado en su palacio, y acababa de ser «suspendido», según las últimas noticias que cruzaban el Canal.