Historia de dos ciudades
Historia de dos ciudades Era el mes de agosto de 1792, y Monseigneur se hallaba en completa dispersión. Naturalmente, la Banca Tellsone en Londres era su cuartel general: los espíritus frecuentan con preferencia los sitios que habitaron sus cuerpos, y Monseigneur, cuyo bolsillo estaba vacío, se dirigía a la casa donde antes habían estado sus luises. La Banca Tellsone era, además, un albergue hospitalario que tenía grandes consideraciones con los clientes caídos en desgracia, y entre los emigrados había además algunos nobles que, previendo el saqueo o la confiscación, habían colocado sus fondos en Londres en los primeros días de la tormenta. Añádase a esto que todos los que llegaban de Francia acudían a ella, lo cual convirtió en aquel momento el despacho del banquero en una especie de Bolsa privilegiada en materia de tráfico de noticias. Esta circunstancia era tan notoria para el público, y las personas que iban a preguntar allí habían llegado a ser tantas, que Tellsone había tomado la decisión de escribir en una hoja de papel las últimas nuevas recibidas y de fijarla con obleas en las ventanas en beneficio de los transeúntes.