Historia de dos ciudades

Historia de dos ciudades

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—Y yo os repito que no os burléis de mí. Cuando haya concluido este último negocio, es muy posible que acepte la proposición que me hace Tellsone y me retire para vivir a mis anchas. Entonces tendré tiempo para sentir el peso de los años y recordar que ya no soy joven.

Este diálogo tenía lugar en el escritorio del señor Lorry. A dos pasos de allí, Monseigneur se vanagloriaba del castigo que no tardaría en imponer a la canalla insurreccionada: tenía muy arraigada la idea, en medio de sus percances, de considerar esa terrible revolución la única cosecha que había madurado en el mundo hasta entonces sin haber sido sembrada, y hablaba de ella como si nada se hubiera hecho ni omitido para conducir a ese resultado, y como si algunos servidores, al ver la suerte de 1as masas y el mal empleo de los recursos que podían haber hecho la prosperidad del pueblo, no hubieran visto fraguarse la tormenta, ni, francamente, lo que ahora estaban viendo.

Esta excesiva fatuidad de Monseigneur, unida a sus proyectos extravagantes para restablecer un orden de cosas que había cansado al cielo y a la tierra, era inaceptable para cualquier persona sensata y que estuviese enterada de la situación. Esos humos, que zumbaban en los oídos de Charles, aumentaban el malestar moral que sentía sin explicárselo y causaban su agitación.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker