Historia de dos ciudades
Historia de dos ciudades El viajero que el mes de agosto de 1792 iba de Inglaterra a París acometía una empresa difícil y llena de peligros.
Aunque el monarca de Francia hubiera reinado con toda su gloria, el deplorable estado de los carruajes, de los caminos y de los caballos habría sido más que suficiente para retrasar al viajero; pero las circunstancias políticas oponían a la rapidez obstáculos de mayor gravedad. Se encontraba uno a la puerta de las ciudades, y en la entrada de las aldeas, a una partida de ciudadanos patriotas, armados con fusiles nacionales, dispuestos siempre a hacer explosión, que detenían a los que entraban y salían, los sometían a interrogatorio tras interrogatorio, examinaban sus pasaportes, buscaban sus nombres en las listas que tenían, los dejaban pasar, los mandaban volver por donde habían venido, o los metían en la cárcel, según la imaginación del tribunal improvisado lo juzgaba más favorable al nacimiento de la República Una e Indivisible de la Libertad, la Igualdad, la Fraternidad, o la Muerte.
