Historia de dos ciudades
Historia de dos ciudades —¿Cómo? ¿Qué significa ese desaliento? —repuso el anciano—. Una sombra, querida Lucie, no tiene sustancia y, por consiguiente, no es de temer.
A pesar de cuanto podÃa decir, los Defarge habÃan tendido también su sombra sobre él, y en el fondo de su alma sentÃa una extraña agitación.