Historia de dos ciudades

Historia de dos ciudades

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—Juguemos, pues. Ya sabéis las cartas que tengo en la mano. Pero antes de empezar la partida, quisiera, señor Lorry, que me dierais algo con que remojar la garganta, y que sea un licor fuerte… Ya sabéis que soy un gran bebedor. —Le ofrecieron aguardiente, bebió un vaso, después otro y apartó la botella en actitud pensativa—. Señor Barsad —añadió, como si verdaderamente tuviera cartas en la mano—, «carnero» entre los presos, emisario de los comités de la República, hoy carcelero, mañana preso, delator siempre y tanto más apreciado como espía por ser inglés y tener por tanto menos probabilidades de ser seducido por quien se interesase en compraros: a pesar de circunstancias tan ventajosas habéis ocultado vuestro nombre a los que os emplean. ¿Qué os parece esta carta? Barsad, hoy al servicio de la República francesa, en otro tiempo al servicio del gobierno aristocrático de Inglaterra, enemigo de Francia y de la libertad. ¿No es excelente esta carta? Por lo cual es fácil probar cómo dos y dos son cuatro a los custodios vigilantes de la nación que dicho John Barsad, pagado aún por el gobierno inglés, es un espía de Pitt[37], el pérfido enemigo de la República francesa y el agente de todos los males de que se habla sin saber la causa. Este triunfo no se mata con ninguna baza. ¿Habéis visto bien mi juego, señor Barsad?

—¿Qué pretendéis? —preguntó el espía con inquietud.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker