Historia de dos ciudades
Historia de dos ciudades El 22 de diciembre de 1757, una noche oscura, aunque con luna, me paseaba por la orilla del Sena a una gran distancia de mi casa, que estaba situada en la calle de la Escuela de Medicina, cuando oà el ruido de un carruaje que venÃa rápidamente detrás de mÃ. En el momento de apartarme para dejarle sitio, una persona se asomó a la portezuela, mandó al cochero que parase y me llamó por mi nombre. Me dirigà al vehÃculo, que los caballos habÃan llevado a bastante distancia antes de que los pudieran detener, y dos caballeros que se habÃan apeado me esperaban al lado de la portezuela. Iban embozados con anchas capas como si tuvieran intención de ocultarse, pero vi que eran de mi misma edad, tal vez más jóvenes, y me parecieron de una excesiva semejanza: tenÃan la misma estatura, la misma voz y la misma cara.
—¿Sois el doctor Manette? —me preguntó uno de los dos hermanos.
—SÃ, señor.
—¿Sois el que habitaba en Beauvais, y que desde su llegada a ParÃs ha adquirido una gran reputación? —dijo el otro.
—Yo soy la persona de quien habláis de un modo tan halagüeño —les respondÃ.
—Hemos ido a vuestra casa, nos han dicho que probablemente os encontrarÃamos aquÃ, y nos hemos apresurado a venir a buscaros. Doctor, dignaos subir al coche.