La Casa lugubre
La Casa lugubre Rompà el sobre, y leÃ. Expresaba tanto amor por mà y tanto desinterés y mostraba tanta consideración hacia mà en cada palabra que se me llenaban los ojos de lágrimas y no pude seguir leyendo. Pero la leà tres veces antes de dejarla. Era lo que yo habÃa supuesto. Me preguntaba si querÃa ser la dueña y señora de la Casa lúgubre.