La Casa lugubre
La Casa lugubre —SÃ, lo llevaba.
Al señor Bucket se le ocurre escribir algo y esto le obliga a volver a la biblioteca. Estrecha la mano del mercurio, para darle las gracias por su agradable charla, y le encarga que en cuanto disponga de media hora desocupada la emplee en obsequiar al artista de la Academia de Bellas Artes del que antes le hablara, con ello saldrÃan ganando ambos.