La Casa lugubre
La Casa lugubre —Esta mañana se han descubierto en su casa varios secretos de familia, sir Leicester Dedlock, barón, ha tenido un ataque de apoplejía, y esto ha hecho perder un tiempo precioso. Lady Dedlock ha desaparecido y ha dejado tras de sí una carta poco tranquilizadora: véala usted.
El señor Jarndyce la lee y después le pregunta qué opina él.
—No lo sé. Es una despedida desesperada y cada minuto que transcurre nos acerca más a un posible suicidio. Cien libras daría por cada hora que ha transcurrido desde su partida. Pero no importa, tengo encargado encontrarla y anunciarle el perdón completo de sir Leicester. Tengo para ello plenos poderes y dinero, pero necesito la ayuda de la señorita Summerson.
—¿Por qué? —pregunta un tanto desconcertado el señor Jarndyce.