La Casa lugubre

La Casa lugubre

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—Había yo salido para un recado. Era entrada ya la noche cuando al regresar encontré una mujer mojada, llena de barro, que estaba mirando nuestra casa. Al ver ella que yo me dirigía a la puerta, me llamó y me preguntó si vivía aquí. Le dije que sí, y entonces ella añadió que, aunque conocía por estas calles a dos o tres familias, se había extraviado y desorientado… ¡Ay! ¡Dios mío! ¡Dios mío! No me creerán, y sin embargo, no me dijo nada malo, ni yo tampoco, señora Snagsby.

Fue necesario que su ama la tranquilizase, lo cual he de confesar que hizo con sincera contrición.

—Dijo que andaba desorientada —dije yo.

—Eso —continuó Guster—, la pobre se había extraviado, y ¡estaba tan débil, andaba cojeando y parecía tan miserable! Si la hubiese usted visto, señor Snagsby, estoy segura de que le habría dado media corona.

—Sin duda que sí, Guster —contestó él sin saber exactamente lo que había de decir.



👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker