La Casa lugubre

La Casa lugubre

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—Desde mi infancia —añadí—, he sido objeto de la inagotable bondad del mejor de los hombres, y es tanto el cariño y agradecimiento que por él siento que toda mi vida no basta para expresarle el afecto que me inspira.

—Y él los comparte, pues supongo que se refiere usted al señor Jarndyce.

—Sus buenas cualidades le son conocidas —le dije—, pero pocas personas han podido apreciar como yo la superioridad de su carácter. El modo en que ha preparado ese porvenir que ha de hacerme tan afortunada es precisamente lo que más me ha descubierto la grandeza de su alma, y si desde hace mucho tiempo no tuviese su respeto y admiración, estoy segura de que se los concedería, por amor a mí, al saber la nobleza que ha tenido conmigo.

El señor Woodcourt contestó, con entusiasmo, que no debía dudar de ello ni un solo momento.

Otra vez le tendí la mano.

—Buenas noches —le dije— y adiós.

—En cuanto a lo primero, buenas noches y hasta mañana. En cuanto a lo segundo, ¿considera esta despedida el fin de este tema entre nosotros para siempre?

—Sí.

—Buenas noches, ¡adiós!


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker