La historia de nadie y otros cuentos
La historia de nadie y otros cuentos —Les dejo bajo la dirección y el mando del señor William Rames, tan avezado marino como yo, e íntegro y bueno como pocos. Cumplid vuestro deber como lo habéis hecho conmigo y recordad hasta el fin que mientras haya vida hay esperanza. ¡Que Dios os ayude y proteja!
Con estas palabras junté el resto de mis fuerzas, y cogido por dos brazos que se extendieron con ese fin, pasé de un bote a otro.
—¡Fíjese dónde hace pie! —murmuró uno de los hombres que me prestó ayuda.