Oliver Twist
Oliver Twist —¿De dónde crees que viene este caballero, Oliver? —preguntó el judÃo haciendo un guiño a los muchachos, que estaban poniendo unas botellas de aguardiente sobre la mesa.
—Supongo… yo creo que… no lo sé, señor —contestó Oliver.
—¿Quién es ése? —preguntó Tomás Chitling, mirando despectivamente a Oliver.
—Un amiguito mÃo, querido —respondió el judÃo.
—Está de suerte, pues —repuso Chitling, dirigiendo al judÃo una mirada amenazadora—. No preguntes de donde vengo, pimpollo, que no tardarás tú mucho en aprender el camino: ¡apuesto una corona!
Los pilletes rieron a rabiar aquella chanza, y después de bromear un rato sobre el mismo tema, cambiaron con FajÃn algunas palabras en voz baja y salieron de la estancia.