Oliver Twist
Oliver Twist —No es de mejor condición que los demás —se apresuró a interrumpir Anita—. En este mundo, cada palo que aguante su vela. He dicho antes, y vuelvo a repetirlo, que desearÃa que hubiese muerto, manera de que para él terminaran los males y para usted el peligro… suponiendo que a Guillermo nada le haya ocurrido. Por supuesto, que si Tomás ha escapado, ha debido escapar él también, que vale mucho más que su compañero.
—¿Y sobre lo que yo te estaba diciendo, hija mÃa? —interrogó el judÃo, fijando en la joven una mirada escrutadora.
—Preciso será que me lo repita, si es que desea que haga algo, y sà ha de repetÃrmelo, preferible es que lo deje para mañana. Me ha despertado usted por un momento, pero confieso que sigo atontada.
Hizo FajÃn varias preguntas más para convencerse de que la joven no habÃa tomado nota de sus imprudentes palabras, pero con tal naturalidad las contestó Anita y tan impasible resistió sus miradas penetrantes, que acabó de convencerse de que la muchacha llevaba en su cuerpo una dosis de licor más que regular.