Oliver Twist
Oliver Twist Convencido, en parte, por esas reflexiones, y más por ellas, por el miedo que el judÃo le inspiraba, Bolter se resignó al fin, bien que a regañadientes y con repugnancia manifiesta, a tomar a su cargo el cometido. Siguiendo los consejos del judÃo, dejó inmediatamente su vestido y se disfrazó de carretero, poniéndose una blusa, calzones de paño burdo y polainas de cuero, prendas que sacó del guardarropa admirablemente surtido de FajÃn. Completó el disfraz un sombrero bien adornado con cédulas de pago de distintos portazgos y una tralla. Equipado de esta suerte debÃa introducirse en las salas de justicia, fingiendo ser un campesino procedente del mercado de Covent Garden, que acudÃa arrastrado por la curiosidad. Como Noé era torpe, flaco y desgarbado, FajÃn dio por descontado que desempeñarÃa a maravilla su comisión.