Para leer al anochecer. Historias de fantasmas
Para leer al anochecer. Historias de fantasmas Me gusta volver a casa por Navidad. A todos nos pasa, o al menos asà deberÃa ser. Todos regresamos a casa, o deberÃamos hacerlo, para disfrutar de unas breves vacaciones —aunque cuanto más largas sean, mejor— desde el enorme internado en el que nos pasamos el dÃa trabajando en nuestras tablas de aritmética. A todos nos conviene tomarnos un respiro, ésa es la verdad. En cuanto a ir de visita, ¿a qué otro sitio podrÃamos ir si no? ¡Pues junto al árbol de Navidad, para proclamar nuestros buenos deseos al mundo!