Poemas a la muerte
Poemas a la muerte Hay algo más tranquilo aún que el sueño
en esta habitación de dentro.
Una ramita lleva sobre el pecho —
y no dirá su nombre.
Hay quien lo toca, y quien lo besa —
hay quien aprieta su mano impasible —
Posee una sencilla gravedad
que me resulta incomprensible.
No llorarÃa yo si fuera ellos —
¡Es de maleducados sollozar!
PodrÃan asustar a la serena hada,
hacer que vuelva a su bosque natal.
Mientras las gentes de corazón simple
hablan de «Prematuros muertos» —
nosotros — que apreciamos la perÃfrasis,
decimos que los Pájaros partieron.
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