Poemas a la muerte
Poemas a la muerte Aún no se lo he dicho a mi jardÃn —
no vaya a ser que convencerme pueda.
Tampoco tengo fuerza suficiente
para comunicárselo a la Abeja —
No lo diré en la calle, pues las tiendas
me mirarÃan, fijamente, a mà —
Que alguien tan poca cosa — e ignorante
tenga la valentÃa de morir.
No quiero que lo sepan las laderas —
por las que tanto paseé —
ni decirles a los amados bosques
el dÃa en que me iré —
No lo susurraré en la mesa —
ni por descuido se me escapará
que hoy dentro del Enigma
alguien caminará —
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