El secreto
El secreto —¿Qué buscas en esta clase, Richard? —preguntó Julian un día, con esa mirada penetrante que parecía escanear almas. —Entender la belleza, supongo —respondió Richard, sin estar seguro de dónde había salido esa frase. Julian esbozó una sonrisa críptica. —La belleza es aterradora, Richard. Es una puerta que no siempre lleva a lugares seguros. ¿Estás dispuesto a cruzarla?
Fue así como Richard comenzó a asistir a las clases de Julian. No era simplemente literatura. Era una inmersión en un universo donde las palabras cobraban vida, donde el pasado era más real que el presente. Pronto, Henry y los demás comenzaron a notarlo, aunque con cierta cautela. Francis le lanzó un comentario sarcástico en un descanso, Charles le ofreció un cigarrillo con una sonrisa despreocupada, y Camilla… Bueno, su sola presencia hacía que a Richard se le secara la garganta.
Pero Bunny, con su habitual torpeza y un humor que bordeaba lo cruel, fue el primero en señalarlo: —¿Y tú quién eres, eh? ¿Un espía? ¿O solo otro pobre diablo buscando una invitación al club?
Richard se rió, aunque no le hizo gracia. La verdad era que sí buscaba algo: pertenecer. En su pueblo, siempre había sido un extraño. Ahora, frente a ellos, sentía que podía ser alguien distinto, alguien mejor.