Crimen y Castigo
Crimen y Castigo «¿Cómo es posible que a los cinco años… ? ‑piensa, horrorizado‑. Pero ¿qué otra cosa puede ser?»
La niña vuelve hacia él su rostro ardiente y le tiende los brazos.
Svidrigailof lanza una exclamación de espanto, levanta la mano, amenazador… , y en este momento se despierta.
Vio que seguÃa acostado, bien cubierto por las ropas de la cama. La vela no estaba encendida y en la ventana apuntaba la luz del amanecer.
«Me he pasado la noche en una continua pesadilla.»