Crimen y Castigo
Crimen y Castigo ‑¡Claro! En cambio, no pudieron dar las señas del general Kobelev, que solicitaron mientras yo estaba allÃ. En fin, abreviemos. Apenas llegué allÃ, se me informó de todo lo que te habÃa ocurrido, de todo absolutamente. SÃ, lo sé todo. Se lo puedes preguntar a Nastasia. He trabado conocimiento con el comisario Nikodim Fomitch, me han presentado a Ilia Petrovitch, y conozco al portero, y al secretario Alejandro Grigorevitch Zamiotof. Finalmente, cuento con la amistad de Pachenka. Nastasia es testigo.
‑La has engatusado.
Y, al decir esto, la sirvienta sonreÃa maliciosamente.
‑Debes echar el azúcar en el té en vez de beberlo asÃ, Nastasia Nikiphorovna.
‑¡Oye, mal educado! ‑replicó Nastasia. Pero en seguida se echó a reÃr de buena gana. Cuando se hubo calmado continuó‑: Soy Petrovna y no Nikiphorovna.
‑Lo tendré presente… Pues bien, amigo Rodia, dicho en dos palabras, yo me propuse cortar de cuajo, utilizando medios heroicos, cuantos prejuicios existÃan acerca de mi persona, pues es el caso que Pachenka tuvo conocimiento de mis veleidades… Por eso no esperaba que fuese tan… complaciente. ¿Qué opinas tú de todo esto?