Crimen y Castigo
Crimen y Castigo ‑Espera, escucha el final… Naturalmente, la policÃa empezó a buscar a Nicolás por todas partes. Se detuvo a Duchkhine y se registró su casa. En la vivienda de Mitri y en casa de los Kolomensky no quedó nada por mirar y revolver. Al fin, anteayer se detuvo a Nicolás en una posada próxima a la Barrera. Al llegar a la posada, Nicolás se habÃa quitado una cruz de plata que colgaba de su cuello y la habÃa entregado al dueño de la posada para que se la cambiara por vodka. Se le dio la bebida. Unos minutos después, una campesina que volvÃa de ordeñar a las vacas vio en una cochera vecina, mirando por una rendija, a un hombre que evidentemente iba a ahorcarse. Habla colgado una cuerda del techo y, después de hacer un nudo corredizo en el otro extremo, se habÃa subido a un montón de leña y se disponÃa a pasar la cabeza por el nudo corredizo. La mujer empezó a gritar con todas sus fuerzas y acudió gente.
»‑¡Vaya unos pasatiempos que té buscas!
»‑Llevadme a la comisarÃa. Allà lo contaré todo.
»Se atendió a su demanda y se le condujo a la comisarÃa correspondiente, que es la de nuestro barrio. En seguida empezó el interrogatorio de rigor.
»‑¿Quién es usted y qué edad tiene?
»‑Tengo veintidós años y soy… , etcétera.
»Pregunta: