Crimen y Castigo
Crimen y Castigo ‑Ya has visto que Piotr Petrovitch dice que no quiere verte en nuestra casa esta noche, y que se marchará si… si te encuentra allÃ. ¿Qué harás, Rodia: vendrás o no?
‑Eso no soy yo el que tiene que decirlo, sino vosotras. Lo primero que debéis hacer es preguntaros si esa exigencia de Piotr Petrovitch no os parece insultante. Sobre todo, es Dunia la que habrá de decidir si se siente o no ofendida. Yo ‑terminó secamente‑ haré lo que vosotras me digáis.
‑Dunetchka ha resuelto ya la cuestión, y yo soy enteramente de su parecer ‑respondió al punto Pulqueria Alejandrovna.
‑Lo que he decidido, Rodia, es rogarte encarecidamente que asistas a la entrevista de esta noche ‑dijo Dunia‑. ¿Vendrás?
‑Iré.
‑También a usted le ruego que venga ‑añadió Dunetchka dirigiéndose a Rasumikhine‑. ¿Has oÃdo, mamá? He invitado a Dmitri Prokofitch.
‑Me parece muy bien. Que todo se haga de acuerdo con tus deseos. Celebro tu resolución, porque detesto la ficción y la mentira. Que el asunto se ventile con toda franqueza. Y si Piotr Petrovitch se molesta, allá él.