Crimen y Castigo
Crimen y Castigo ‑Cierto: no se planteó exactamente asà ‑reconoció Rasumikhine acalorándose, como era su costumbre‑. Oye, Rodia, te ruego que nos escuches y nos des tu opinión. Me interesa. Yo hacÃa cuanto podÃa mientras te esperaba. Les habÃa hablado a todos de ti y les habÃa prometido tu visita… Los primeros en intervenir fueron los socialistas, que expusieron su teorÃa. Todos la conocemos: el crimen es una protesta contra una organización social defectuosa. Esto es todo, y no admiten ninguna otra razón, absolutamente ninguna.
‑¡Gran error! ‑exclamó Porfirio Petrovitch, que se iba animando poco a poco y se reÃa al ver que Rasumikhine se embalaba cada vez más.