Crimen y Castigo
Crimen y Castigo ‑Usted quiere molestarme porque está de mal humor. Y dice usted cosas que no tienen nada que ver con la cuestión del feminismo. Usted no me ha comprendido. Yo me dije que si se considera a la mujer igual al hombre incluso en lo que concierne a la fuerza fÃsica (opinión que empieza a extenderse), la igualdad debÃa existir también en el campo de la contienda. Como es natural, después comprendà que no habÃa lugar a plantear esta cuestión, ya que la sociedad futura estarÃa organizada de modo que las diferencias entre los seres humanos no existirÃan… Por lo tanto, es absurdo buscar la igualdad en lo que concierne a las riñas y a los golpes. Claro que no estoy ciego y veo que las querellas existen todavÃa… , pero, andando el tiempo no existirán, y si ahora existen… ¡Demonio! Uno pierde el hilo de sus ideas cuando habla con usted… Si no asisto a la comida de funerales no es por el incidente que estamos comentando, sino por principio, por no aprobar con mi presencia esa costumbre estúpida de celebrar la muerte con una comida… Cierto que habrÃa podido acudir por diversión, para reÃrme… Y habrÃa ido si hubiesen asistido popes; pero, por desgracia, no asisten.
‑Es decir, que usted aceptarÃa la hospitalidad que le ofrece una persona y se sentarÃa a su mesa para burlarse de ella y escupirle, por decirlo asÃ, si no he entendido mal.