Crimen y Castigo
Crimen y Castigo ‑Eso son estúpidas calumnias ‑replicó Andrés Simonovitch, que temÃa que este incidente se divulgara‑. Las cosas no ocurrieron asÃ. ¡No, ni mucho menos! lo que le han contado es una verdadera calumnia. Yo no hice más que defenderme. Ella se arrojó sobre mà con las uñas preparadas. Casi me arranca una patilla… Yo considero que los hombres tenemos derecho a defendernos. Por otra parte, yo no toleraré jamás que se ejerza sobre mà la menor violencia… Esto es un principio… Lo contrario serÃa favorecer el despotismo. ¿Qué querÃa usted que hiciera: que me dejase golpear pasivamente? Yo me limité a rechazarla.
Lujine dejó escapar su risita sarcástica.
‑¡Je, je, je!