Crimen y Castigo
Crimen y Castigo ‑SÃ, sà que tiene importancia. Un hombre que como usted se siente ofendido, herido, por lo que ocurrió ayer, y que, no obstante, es capaz de interesarse por la desgracia ajena: un hombre asÃ, aunque sus actos constituyan un error social, es digno de estimación. No esperaba esto de usted, Piotr Petrovitch, sobre todo teniendo en cuenta sus ideas, que son para usted una verdadera traba, ¡y cuán importante! ¡Ah, cómo le ha impresionado el incidente de ayer! ‑exclamó el bueno de Andrés Simonovitch, sintiendo que volvÃa a despertarse en él su antigua simpatÃa por Piotr Petrovitch‑. Pero dÃgame: ¿por qué da usted tanta importancia al matrimonio legal, mi muy querido y noble Piotr Petrovitch? ¿Por qué conceder un puesto tan alto a esa legalidad? Pégueme si quiere, pero le confieso que me siento feliz, sÃ, feliz, de ver que ese compromiso se ha roto; de saber que es usted libre y de pensar que usted no está completamente perdido para la humanidad… SÃ, me siento feliz: ya ve usted que le soy franco.
‑Yo doy importancia al matrimonio legal porque no quiero llevar cuernos ‑repuso Lujine, que parecÃa preocupado por decir algo‑ y porque tampoco quiero educar hijos de los que no seria yo el padre, como ocurre con frecuencia en las uniones libres que usted predica.