Crimen y Castigo
Crimen y Castigo Antes de esta aventura, Sonia, tÃmida por naturaleza, se sentÃa más vulnerable que las demás mujeres, ya que cualquiera tenÃa derecho a ultrajarla. Sin embargo, habÃa creÃdo hasta entonces que podrÃa contrarrestar la malevolencia a fuerza de discreción, dulzura y humildad. Pero esta ilusión se habÃa desvanecido y su decepción fue muy amarga. Era capaz de soportarlo todo con paciencia y sin lamentarse, y el golpe que acababa de recibir no estaba por encima de sus fuerzas, pero en el primer momento le pareció demasiado duro. A pesar del triunfo de su inocencia en el asunto del billete, transcurridos los primeros instantes de terror, y al poder darse cuenta de las cosas, sintió que su corazón se oprimÃa dolorosamente ante la idea de su abandono y de su aislamiento en la vida. Sufrió una crisis nerviosa y, sin poder contenerse, salió de la habitación y corrió a su casa. Esta huida casi coincidió con la salida de Lujine.
Amalia Ivanovna, cuando recibió el proyectil destinado a Piotr Petrovitch en medio de las carcajadas de los invitados, montó en cólera y su indignación se dirigió contra Catalina Ivanovna, sobre la que se arrojó vociferando como si la hiciera responsable de todo lo ocurrido.
‑¡Fuera de aquà en seguida! ¡Fuera!