Crimen y Castigo
Crimen y Castigo ‑Para saber lo que sé ‑dijo Raskolnikof, cuya mirada seguÃa fija en la de ella, como si no tuviera fuerzas para apartarla‑, es necesario que esté «ligado» a «él»… Él no tenÃa intención de matar a Lisbeth… La asesinó sin premeditación… Sólo querÃa matar a la vieja… y encontrarla sola… Fue a la casa… De pronto llegó Lisbeth… , y la mató a ella también.
Un lúgubre silencio siguió a estas palabras. Los dos jóvenes se miraban fijamente.
‑AsÃ, ¿no lo adivinas? ‑preguntó de pronto.
TenÃa la impresión de que se arrojaba desde lo alto de una torre.
‑No ‑murmuró Sonia con voz apenas audible.
‑Piensa.