Crimen y Castigo
Crimen y Castigo ‑¿Que por qué me interesa? ¡Vaya una pregunta! En cuanto al origen de mis informes, ha sido Porfirio, y otros, pero Porfirio especialmente, el que me lo ha explicado todo.
‑¿Porfirio?
‑SÃ.
‑Bueno, pero ¿qué te ha dicho? ‑preguntó Raskolnikof perdiendo la calma.
‑Me lo ha explicado todo con gran claridad, procediendo según su método psicológico.
‑¿Te ha explicado eso? ¿Él mismo te lo ha explicado?
‑SÃ, él mismo. Adiós. Tengo todavÃa algo que contarte, pero habrá de ser en otra ocasión, pues ahora tengo prisa. Hubo un momento en que creÃ… Bueno, ya te lo contaré en otro momento… Lo que quiero decirte es que ya no tengo necesidad de beber: tus palabras han bastado para emborracharme. SÃ, Rodia, estoy embriagado, embriagado sin haber bebido… Bueno, adiós. Hasta pronto.
Se marchó.