Crimen y Castigo
Crimen y Castigo «Es un conspirador polÃtico: estoy seguro, completamente seguro ‑se dijo con absoluta convicción Rasumikhine mientras bajaba la escalera‑. Y ha complicado a su hermana en el asunto. Esta hipótesis es más que plausible, dado el carácter de Avdotia Romanovna. Los dos hermanos tienen entrevistas. Algunas de sus palabras, ciertas alusiones, me lo demuestran. Por otra parte, ésta es la única explicación que puede tener este embrollo. Y yo que creÃa… ¡Señor, lo que llegué a pensar… ! Una verdadera aberración; me siento culpable ante él. Pero fue él mismo el que el otro dÃa, en el pasillo, junto a la lámpara, me inspiró semejante insensatez… ¡Qué idea tan villana, tan burda, me asaltó! Mikolka ha hecho muy bien en confesar… Ahora todo lo ocurrido queda perfectamente explicado: la enfermedad de Rodia, su extraña conducta… Incluso en sus tiempos de estudiante se mostraba sombrÃo y huraño… Pero ¿qué significa esa carta? ¿Quién la envÃa? Hay todavÃa algo por aclarar… Ya lo averiguaré todo.»
De pronto se acordó de lo que Rodia le habÃa dicho de Dunetchka, y creyó que el corazón se le iba a paralizar. Entonces hizo un esfuerzo y echó a correr.