Crimen y Castigo
Crimen y Castigo ‑SÃ, ese criado fue. Ya veo que todas esas historias le han interesado vivamente, y me comprometo a satisfacer su curiosidad en la primera ocasión. Creo que se me puede considerar como un personaje romántico. Ya comprenderá la gratitud que debo guardar a Marfa Petrovna por haber contado a su hermana tantas cosas enigmáticas e interesantes sobre mÃ. No sé qué impresión le producirÃan estas confidencias, pero apostarÃa cualquier cosa a que me favorecieron. A pesar de la aversión que su hermana sentÃa hacia mi persona, a pesar de mi actitud sombrÃa y repulsiva, acabó por compadecerse del hombre perdido que veÃa en mÃ. Y cuando la piedad se apodera del corazón de una joven, esto es sumamente peligroso para ella. La asalta el deseo de salvar, de hacer entrar en razón, de regenerar, de conducir por el buen camino a un hombre, de ofrecerle, en fin, una vida nueva. Ya debe de conocer usted los sueños de esta Ãndole.