Diario de un escritor
Diario de un escritor Con eso doy por terminado el prefacio. En realidad, sólo lo he escrito por respetar las formas.
Había un árbol de Navidad y un baile infantil en el Club de los Artistas, así que me dirigí allí para ver a los niños. Siempre me han gustado los niños, pero ahora me interesan de una manera especial. Hace tiempo que me he propuesto escribir una novela sobre los niños rusos de hoy, y desde luego también sobre sus padres y sobre sus actuales relaciones mutuas. El esquema está listo y pensado de antemano, como debe hacer siempre un novelista. En la medida de lo posible, tomaré a los padres y a los hijos de todas las capas de la sociedad y seguiré a los niños desde su más tierna infancia.