Diario de un escritor
Diario de un escritor —Bueno, no hace usted más que burlarse, y con argumentos nada nuevos.
—Me estoy burlando; pero, dÃgame, ¿ha mejorado su apetito desde que vino a tomar las aguas?
—Oh, sÃ, bastante.
—Eso significa que el aspecto positivo del buen tono es tan poderoso que actúa incluso sobre el estómago.
—Perdóneme, pero eso es efecto de las aguas, no del buen tono.
—Y sin duda también del buen tono. Hasta el punto de que no es posible saber a qué se debe principalmente el efecto de las aguas, si a las aguas mismas o al buen tono. Hasta los médicos locales dudan a qué conceder la primacÃa. En general, es difÃcil medir el enorme progreso que ha experimentado la medicina en nuestra época: ha llegado al punto de tener ideas, cuando antes sólo tenÃa medicamentos.