Diario de un escritor

Diario de un escritor

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Ése es el tema. Naturalmente, el desarrollo del relato se prolonga durante varias horas, con cortes, interrupciones y una forma un tanto confusa: tan pronto está hablando consigo mismo como se dirige a un oyente invisible o a cierto juez. Pero así es como ocurren siempre las cosas en la realidad. Si un taquígrafo hubiera podido oírlo y anotarlo todo, habría resultado una narración más caótica e informe que la que yo ofrezco, pero creo que el fondo psicológico habría sido el mismo. Pues bien, ese supuesto de que un taquígrafo lo hubiera anotado todo (yo me habría limitado a pulir esas notas) es lo que llamo «fantástico» en este relato. Es un procedimiento que la literatura ha empleado ya más de una vez: Victor Hugo, por ejemplo, en su obra maestra El último día de un condenado a muerte, se valió de un recurso casi idéntico y, si bien en su narración no aparece ningún taquígrafo, incurrió en una inverosimilitud aún mayor al suponer que un condenado a muerte dispone de la posibilidad (y el tiempo necesario) para tomar notas no sólo en su último día, sino incluso en su última hora y literalmente en su último minuto. Pero si no se hubiera permitido esa licencia, no existiría la obra, la más realista y verdadera de cuantas escribió.




👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker