Diario de un escritor
Diario de un escritor Naturalmente, no voy a decir nada de Tierras vírgenes; todo el mundo espera la segunda parte. Además, no es a mí a quien corresponde hablar de esa obra. El valor artístico de la creación de Turguénev está fuera de toda duda. Sólo me gustaría hacer una observación: en la página 92 de la novela (véase El Mensajero de Europa), en la parte de arriba, hay quince o veinte líneas en las que, en mi opinión, se concentra toda la idea de la obra y el autor parece expresar su punto de vista sobre la cuestión. Por desgracia, se trata de un punto de vista totalmente equivocado, con el que estoy en profundo desacuerdo. Son unas pocas palabras que el autor dedica a uno de los personajes de la novela, Solomin.