Diario de un escritor
Diario de un escritor Pues ese mecanismo, esa manera mecánica de revelar la verdad, puede que sea reemplazado en nuestro paÃs… simplemente por la verdad. La amplificación artificiosa desaparecerá por ambas partes. Todo se volverá sincero y justo, y ya no parecerá que la búsqueda de la verdad sea un juego. En el estrado ya no se desarrollará un espectáculo ni un juego, sino un ejemplo, una lección, un precepto. Cierto que a los abogados se les pagará mucho menos. Pero quizá todas esas utopÃas sólo sean posibles cuando nos salgan alas y nos convirtamos en ángeles. Y entonces ya no habrá tribunales…