El doble

El doble

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

–Yo, Krestián Ivánovich –comenzó el señor Goliadkin con una sonrisa–, he venido a molestarlo por segunda vez, y por segunda vez me atrevo a solicitar su indulgencia… –Era evidente que al señor Goliadkin le resultaba difícil dar con las palabras justas.

–Hum… ¡sí! –dijo Krestián Ivánovich, soltando una bocanada de humo y colocando el cigarro sobre la mesa–, pero lo que usted necesita es a mis prescripciones atenerse; ya le he explicado, ya le he explicado la vez pasada, que su tratamiento debe consistir en un cambio de costumbres… Diversiones, por ejemplo; bueno, vamos, a amigos y conocidos visitar debe, a la botella no escapar; frecuentar regularmente la compañía de gente alegre.

El señor Goliadkin, siempre sonriendo, señaló raudo que le parecía ser uno más, que era dueño de sí mismo, que se divertía como todo el mundo… que, por supuesto, podía ir al teatro, ya que también, al igual que todos, disponía de medios, que de día estaba en el trabajo y por la tarde en su casa, que no tenía problema alguno; incluso señaló de paso que, según le parecía, no era peor que los demás, que vivía en casa, en su propio piso, y que, por último, tenía a Petrushka. Ahí el señor Goliadkin se cortó.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker