El doble
El doble –¿Qué desea preguntar, señor? –Ahà Ostáfiev se llevó la mano al mentón para retener su boca involuntariamente abierta.
–Yo, mira, amigo, a ver… no vayas a pensar… A ver, ¿Andréi FilÃppovich está aquÃ?…
–SÃ, está aquÃ, señor.
–Y ¿los empleados también?
–Los empleados también, señor, como corresponde.
–Y ¿su excelencia también?
–Su excelencia también, señor. –Ahà el amanuense, otra vez, se llevó la mano al mentón para retener su boca de nuevo abierta y miró con cierta curiosidad y extrañeza al señor Goliadkin. Por lo menos, asà le pareció a nuestro héroe.
–Y ¿no ocurre nada fuera de lo corriente, amigo?
–No, señor, en absoluto.
–¿No hay nada raro con respecto a mÃ, amigo, alguna cosa… eh? Es solo para saber, amigo, ¿me entiendes?