El doble

El doble

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

CAPÍTULO XIII DE CÓMO EL SEÑOR GOLIADKIN DECIDE RAPTAR A KLARA OLSÚFIEVNA, REPARANDO, NO OBSTANTE, EN QUE UNA EDUCACIÓN INMORAL ARRUINA A LAS MUCHACHAS SIN EXPERIENCIA. ALGO SOBRE LAS SERENATAS ESPAÑOLAS Y SOBRE DIVERSAS COSAS QUE SON INCONVENIENTES EN NUESTRO SEVERO CLIMA. DE CÓMO EL SEÑOR GOLIADKIN SE EXPLICÓ ASÍ Y ASÁ. ALGO SOBRE LOS TALLERES DE LOS PINTORES Y SOBRE ALGUNOS APELLIDOS NOBLES ORIGINARIOS DE UCRANIA. EL SEÑOR GOLIADKIN SE DIRIGE AL PUENTE IZMÁILOVSKI

El señor Goliadkin, como suele decirse, se puso lívido cuando terminó de leer la imprevista carta, terrible y espantosa ya por el solo hecho de ser totalmente imprevista. ¡Cuántas circunstancias discordantes, cuántos golpes, cuántos horrores contradictorios! Pálido, conmovido y alarmado, el señor Goliadkin se levantó de la silla. La vista se le enturbiaba; se sentía mal. Al cabo de un momento, sin embargo, se recobró y llamó a Petrushka. Petrushka entró tambaleándose, sosteniéndose con extraña negligencia y con cierto ademán servil y triunfal en el rostro. Era evidente que Petrushka se había propuesto algo, que se sentía en todo su derecho y que tenía un aire completamente ajeno, es decir, como si fuera el criado de otra persona y no el antiguo criado del señor Goliadkin.

–Pues ya ves, querido –dijo, ahogándose, nuestro héroe–. ¿Qué hora es, querido?


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker