El eterno marido

El eterno marido

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Habían llegado ya los días más calurosos de julio; pero Veltchaninov ni siquiera se daba cuenta de ello. Sufría, sin tregua, de un dolor acerbo como un absceso maduro. Atormentábanle de continuo ciertas ideas, que no conseguía ahuyentar. Su mayor pena era que Liza no hubiese tenido tiempo de conocerle, que hubiera muerto sin saber hasta qué punto era grande y encendida su ternura. El fin único de su vida, ese fin que había entrevisto en un momento de júbilo, se había sumido para siempre en las tinieblas. Ese fin que él había soñado, y en el que pensaba ahora sin cesar, era que Liza hubiese sentido en todo momento, durante todos los días de su vida, la ternura que él tenía por ella. «¡Sí —meditaba a veces, con una exaltación desesperada—, sí; no hay en el mundo motivo más elevado de existencia! ¡Ninguno tan sagrado! Ayudado por mi amor a Liza, yo habría purificado y rescatado todo mi pasado absurdo e inútil; yo habría educado para la vida a un ser puro y bueno y a causa de este ser, todo me habría sido perdonado; hasta yo mismo me habría absuelto de todo…»






👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker