El eterno marido
El eterno marido Había estado enamorado de aquella mujer, Natalia Vasilievna, la esposa de ese «Trusotskii» ; había sido su amante, cuando, con motivo de una herencia, se vio obligado a pasar todo un año en T… aunque la liquidación de la testamentaría no exigiese, realmente, una estancia tan prolongada. La verdadera causa fue aquel «lío». De tal modo le había absorbido aquella pasión, que vivió todo aquel tiempo como esclavizado por Natalia Vasilievna, y sin vacilar habría cometido las mayores locuras e insensateces por satisfacer su menor capricho. Jamás, ni antes, ni después, le había ocurrido aventura semejante. A fin de año, cuando la separación fue inevitable, y por más que la creyese de corta duración, Veltchaninov, al acercarse la fecha fatal, se había desesperado. A tal punto perdió la cabeza, que llegó a proponer a Natalia Vasilievna huir con ella y marcharse a vivir al extranjero. Se necesitó toda la resistencia tenaz y burlona de aquella mujer, que, al principio, por tedio o en broma, parecía encontrar atractivo el proyecto, para obligarle a irse solo.