El eterno marido

El eterno marido

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—¡Cierto, de madrugada, de madrugada! —interrumpió Pavel Pavlovich, sacudiendo la cabeza, como si se condenase a sí mismo—. ¿Cómo se me ocurriría?… Pero seguramente que por nada del mundo habría yo entrado en su casa si usted no me hubiese abierto… Me habría marchado, créalo usted… Ocho días antes había ido yo a su casa, Aléksieyi Ivanovich, sin tener el gusto de encontrarle… ¡Es muy posible que no hubiese vuelto! Yo también tengo mi orgullo, Aléksieyi Ivanovich, a pesar de conocer… mi situación. Cada vez que nos hemos encontrado en la calle, me decía a mí mismo: «¡Vaya, no me reconoce!» Son muchos años nueve años, y no me decidía a abordarle a usted. En cuanto a anoche… había olvidado la hora. Y todo ello, culpa de eso (señalando la botella) y de mis sentimientos… Sí, ya sé que es una idiotez; pero ¿qué se le va a hacer…! Y si usted no fuese quien es —ya que, a pesar de todo, y después de mi conducta de anoche, viene usted a verme, en consideración al pasado—, si usted no fuese quien es, habría perdido toda esperanza de reanudar nuestra antigua amistad.

Veltchaninov escuchaba con atención. Le parecía que aquel hombre hablaba sinceramente, y hasta con cierta dignidad. Y sin embargo, no le inspiraba ninguna confianza.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker