El Gran Inquisidor
El Gran Inquisidor toda te ha reconocido,
tierra mÃa, bendiciendo.
Lo que irremisiblemente fue asÃ, ya te contaré. Y he aquà que Él se dignó descender por un momento hasta el pueblo…, hasta el pueblo que padece, y sufre, y peca desaforadamente, y de un modo infantil. Lo ama. La acción de mi poema se desarrolla en España, en Sevilla, en la época más horrible de la Inquisición, cuando, para honra de Dios, en aquella tierra ardÃan diariamente las hogueras y
en magnÃficos autos de fe
quemaban a los herejes.
